Hasta que punto somos libres a la hora de determinar nuestras preferencias sobre el sexo? O en su defecto el amor? Hasta que punto no nos condiciona la tele? O el medio, nuestro entorno? 

Está demasiado extendida la idea de que se debe depender de los demás (chicos) y que se necesita a alguien más fuerte que yo en quien confiar.

Aunque haya alguna parte de razón en esto, esta idea es una gilipollez porque:

- Cuanto más se dependa de los demás, más seguro es que al final dejaras de hacer muchas cosas que querías hacer en la vida. O que elijas cosas que son los demás los que quieren que las hagas. 

- La dependencia está inversamente relacionada con el individualismo y la independencia. No se puede ser una misma y a la vez estar pendiente del otro. 

- Cuanto más esperes que sea tu chico el que te saque las castañas del fuego menos oportunidades tendrás para aprender a hacer las cosas y a enfrentarte a los problemas tú misma. Así es como funciona. Si eres de esas que estás preguntándole constantemente a tu chico a ver si te compras el bolso o no te lo compras, a ver si invitas a tal o a cual, menos tenderás a hacerlo tú misma. Y cada vez te harás mas dependiente de tu chico. Esperando que resuelva él tus problemas. Esperando que tome él tus decisiones. 

- Y cuando dependes de tu chico, te sometes a su voluntad, te sometes a su voluntad que es algo que tú no vas a poder controlar siempre. Si tomas tú las decisiones al menos tienes la seguridad de que confías en tu propio pensamiento y trabajas con él según lo que tu quieres. Si dependes de tu chico nunca sabrás hasta cuándo puede durar eso, o si romperéis o se morirá. 

En lugar de depender de tu chico, una chica lista como tú tiene que hacer todo lo que pueda por sostenerse con sus dos pies y pensar y actuar como crea conveniente. 

Ten en cuenta que:

- A este mundo venimos solos y que eso no es necesariamente ningún drama. Y que tú tienes la capacidad de apoyarte en tí misma y responder por tus decisiones. 

- Sólo tú conoces tus necesidades y preferencias, por muy amigo que sea tu chico. 

- Es más importante ESTAR que HACER. No pasa nada por hacer algo y equivocarte. Tú vales con solo estar aquí. Tú eres tú y lo puedes clamar a los cuatro vientos. Recuerda, como dijo Virginia Wolf, que aún puedes ser y estar mejor.